El servicio de ambulancia constituye un eslabón imprescindible dentro del dispositivo de la atención de urgencias. Dicha atención urgente debe estar en condiciones de realizarse en el paciente en situación de emergencia, maniobras imprescindibles para el mantenimiento de la vida y que eviten en lo posible el empeoramiento de la situación, y tras conseguir las condiciones mínimas de traslado, trasladarlo con los medios y asistencia necesarios a un hospital adecuado para su tratamiento definitivo

Las unidades de transporte están adecuadamente dotadas a nivel de recursos materiales, disponiendo además del material fungible necesario (jeringas, catéteres, vendas, sondas, etc.) de material sofisticado y de ultima generación, como pueden ser: monitor desfibrilador, respirador mecánico, electrocardiógrafo, bombas de perfusión, pulsioximetro, equipo de oxigenoterapia portátil, nevera, maletines circulatorios y respiratorios, bomba de aspiración, equipos de inmovilización, instrumental quirúrgico, etc., convirtiéndose en unas unidades similares e incluso superiores ante determinadas situaciones, a cualquier box de un servicio de cuidados intensivos o de una unidad de críticos de un servicio de urgencias hospitalario.